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  • Diego

¿Por qué NO usamos baterías de plomo en nuestras conversiones?

Es una tendencia muy habitual cuando se planifica una conversión de un auto a 100% eléctrico intentar reducir al mínimo los costos y por esto, muchas veces se tiende a utilizar las baterías llamadas de “ciclo profundo” que no son más que las típicas baterías de plomo ácido. Si bien es cierto que cuestan unos pesos menos al momento de la compra hay desventajas, algunas muy visibles y otras no tanto, que demuestran que a mediano plazo son mucho más convenientes las baterías de litio. A continuación detallamos algunas de las diferencias.


La imagen abajo muestra lado a lado 2 bancos de baterías muy comparables. Uno de Ciclo profundo con 96 volts nominales (las rojas) y otro de Litio fosfato ferroso LiFePo que entrega 102,3 volts nominales (las naranjas).



Peso y volumen: A simple vista se puede observar la gran diferencia de volumen entre ambas. Las de Litio ocupan ⅓ de volumen y a su vez, pesan ⅓ de las de plomo. Tengamos en cuenta que la autonomía que podamos lograr con nuestro auto eléctrico va a depender mucho del peso total del mismo. Sumándole 230 kg más a la conversión va a impactar de forma directa en la autonomía, pero además va a afectar al comportamiento dinámico del vehículo (en curvas pronunciadas, en la aceleración y en el frenado por ejemplo) y también se va a deteriorar más rápidamente el tren delantero, los neumáticos. los amortiguadores y los frenos. Viajar con sobrepeso no es gratis.


Energía útil almacenada: Por otro lado, se debe tener en cuenta que nunca hay que descargar por completo una batería, ya que esto produce que se acelere su deterioro o mismo que no se pueda volver a cargar. En este sentido, las baterías de plomo no deben descargarse por debajo del 40% y las de Litio no menos del 10%. Esto hace que la energía almacenada útil (KWh) es de 7 KWh para el plomo contra 9 KWh en las de litio. Otra diferencia que impactará en la autonomía.


Durabilidad: Si tenemos en cuenta la durabilidad de cada una (esto es la degradación que se produce en cada ciclo de carga y descarga), debemos considerar que las baterías plomo resisten 500 ciclos vs. 2.000 ciclos las de litio.


Emisión de gases: recordemos también que las baterías de plomo emiten gases corrosivos en los momentos de carga y de descarga. Es por esto que deben ser instaladas en lugares ventilados del vehículo y nunca deben ser instaladas dentro del habitáculo del mismo. Las baterías de litio no emiten gases por lo que no tienen esta limitante de diseño.


Autodescarga: Este aspecto no es relevante para un vehículo que se va a utilizar de forma diaria, pero es importante tener en cuenta que las baterías de plomo tienen una autodescarga (esto es aunque el vehículo no se use) que puede rondar en un 5% mensual, mientras que en el litio la autodescarga es prácticamente nula.


Reciclado: si tomamos en cuenta los procesos de reciclado que existen a la fecha, las baterías de plomo se pueden reciclar al 98%, mientras que las de litio sólo al 3%. No obstante, tengamos en cuenta que una batería de litio instalada en un automóvil deberá durar 10 años, y luego de eso tendrá una segunda vida para almacenamiento de energía estacionaria otros 10 años o más (ej. en nuestra instalación solar). Luego de este tiempo, y por el impulso que está tomando el reciclado de baterías de litio en lugares como California, la tendencia indica que gran porcentaje de la batería (conformada mayormente por aluminio, hierro, cobre y minerales valiosos) ya tendrá procesos maduros de reciclado.


Como dijimos al inicio, y por todos los factores arriba mencionados, en GO ELECTRIC realizamos nuestras conversiones solamente con baterías de litio.


Porque un futuro mejor ya es posible!!

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